La mujer y el yoga: beneficios

La anatomía del cuerpo de la mujer tiene características especiales que varían a lo largo de las distintas etapas de su vida. Etapas vitales en las que ocurren modificaciones importantes en todos los niveles: físico, mental y emocional.

En cada etapa de la vida de la mujer, la práctica del yoga se adapta a sus circunstancias para ayudar a conseguir un mayor bienestar e integración.

La menstruación, el embarazo, el postparto, la menopausia, son momentos específicos donde el yoga puede aportar mayor estabilidad emocional y fortaleza física.

Con los años el yoga ha evolucionado para adaptarse a nuestra fisiología y ayudarnos a lograr una conexión más profunda con nosotras mismas en cada momento de nuestras etapas vitales.

Yoga para la mujer es una práctica que se extiende a las mujeres de todas las edades, poniendo a su alcance los beneficios que la práctica ofrece a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

Durante la menstruación

La práctica regular de YOGA es una gran herramienta para atravesar de manera saludable nuestros ciclos.

Las yogāsanas y prānāyāma corrigen el mal funcionamiento de los órganos. Proporcionan el equilibrio hormonal y las glándulas endocrinas son estimuladas para trabajar correctamente y las presiones psicológicas se reducen mediante la práctica. Se refuerzan los tejidos de los órganos del útero. Las ĀSANAS nos ayudan a relajar y a descansar de forma adecuada,asegurándonos una menstruación saludable.

En mis primeros años de YOGA reconozco que no solía darle importancia a mi menstruación, si es cierto que intuitivamente por el malestar y la poca energía que solía tener, mis prácticas se volvían diferentes naturalmente, más lentas y más suaves.

Pero con los años de práctica y estudio, sobre todo practicando YOGA MÉTODO Iyengar , descubrí la importancia de modificar mi práctica en mis días previos al sangrado y los días de mi menstruación.

Con la práctica regular del yoga aprendí a entender a mi cuerpo, a comprender que los días de mi ciclo, mi útero está bien DESPIERTO Y VIVO haciendo el gran trabajo de soltar todo aquello que ya no necesito, la sangre tiene un sentido y es salir del cuerpo. Invitándome a días de interiorización ,auto-contacto y conciencia de cómo estoy y lo que está sucediendo en mí.

La necesidad de mover el cuerpo y la energía siempre aparece en cada ciclo, mes a mes, pero si es REAL la necesidad dentro mío de adaptarme a lo que mi cuerpo me está expresando en esos días.

Adaptando las secuenciación de las ĀSANAS y la intensidad de la práctica.
Aprendiendo a conectar con mi sabiduría para potenciar toda la energía que estoy moviendo durante mi ciclo menstrual.

Algunas secuencias son más eficaces que otras y ciertas posturas como las posturas invertidas no deberían realizarse bajo ninguna circunstancia.

⚠Una práctica defectuosa y no respetuosa podría generar trastornos no solamente a nivel físico sino también a nivel mental y emocional.

De ahí la importancia de cuidarte y conectarte con tu cuerpo y las señales que te va enviando durante tu ciclo.

Vive tu práctica de Yoga como ese espacio de conexión y entendimiento de los ciclos inherentes a tu naturaleza femenina.

Durante el embarazo

El embarazo expande y trae a la luz todo lo que somos. Se despierta lo que estaba dormido y latente en tu interior. Toda tu energía y potencial reside allí en lo más profundo y por ello te invito a que lo descubras. Este proceso es una gran reto para cada mujer, si aprendemos A conectar y fluir con este momento puede ser una maravillosa oportunidad de autoconocimiento y transformación.

Nos han hecho creer que el embarazo es un período de vulnerabilidad, que el parto es como una enfermedad del cuerpo que necesita medicalizarse, los nacimientos se han convertido en procesos quirúrgicos, estériles y desnaturalizados, inhibiendo en cada mujer, nuestra sexualidad, nuestra propia confianza y nuestro poder interior.

Practicar YOGA durante el embarazo es una oportunidad de autoconocimiento y transformación verdadera.

No solo trabajamos sobre los órganos, las articulares y tejidos de nuestro cuerpo para mantenernos flexibles y activas durante los 9 meses de embarazo, si no que este proceso de aprendizaje y conexión te permite desarrollar una clara percepción de todo lo que te habita.

Cada encuentro es un aprendizaje en la observación del cuerpo, en donde se aprende a traspasar las creencias erroneas sobre estar embarazada, sobrellevar y superar los miedos, las incertidumbre y desarrollar ese gran poder que toda mujer tiene para ɢᴇsᴛᴀʀ, ᴘᴀʀɪʀ y ᴄʀɪᴀʀ.
Porque es un proceso natural y fisiológico propio de cada mujer.

Durante la menopausia

Poco se visibiliza esta etapa de la mujer, sobre todo en este mundo donde se pretende perpetuar la juventud y tanto el paso de los años como la etapa de la menopausia se considera como signo de deterioro e inutilidad.

Claro está que cada mujer pasa por una transformación personal y única. La creciente irregularidad del ciclo marca el inicio de esta etapa y el modo en que afecta a las mujeres puede diferir mucho entre una y otra. Pero es cierto que la mujer que ha tomado plena conciencia de las fases que ha atravesado a lo largo de su vida menstrual, conectada a su propia naturaleza, podrá aceptar con más facilidad los síntomas y el significado de la MENOPAUSIA.

Entre los 40 y 50 años aproximadamente, las mujeres experimentan trastornos en su ciclo. Este se puede interrumpir, volver irregular o bien disminuir en cantidad. Todos estos son signos naturales de que las funciones reproductoras están llegando a su fin. Se producen trastornos fisiológicos y psicológicos. Se produce un importante desequilibrio hormonal, las mujeres pueden llegar a experimentar sofocos, hipertensión, pesadez en los pechos, dolores de cabeza, insomnio, obesidad, depresión, ansiedad, entre otras.

¿ Te ha pasado?

Debido a los cambios en los procesos fisiológicos y metabólicos y en los estados emocionales y psicológicos la mujer tiene que aprender a enfrentarse a los nuevos desafíos y problemas mejorando su estabilidad física y mental.

En este período crítico, la práctica de YOGA es muy beneficiosa, ya que tranquiliza el sistema nervioso y aporta equilibrio.

El yoga es un regalo para este momento, la mujer que empieza a hacer YOGA en sus años de senectud, no solo consigue salud y felicidad si no también una mente renovada. La práctica será ese espacio donde vuelves a tu poder interno, pero con otra mirada y con toda tu experiencia de vida.

Sol Pousadas, profesora de Yoga

Leave A Comment